Películas
En Cartel
Usuarios
Enlaces

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

W

X

Y

Z

QUE SE MUERAN LOS FEOS

Valoración: Buena

por ANA

01/05/10

Dirección: Nacho G. Velilla

Reparto: Javier Cámara, Silvia Casanova, Juan Diego, Carmen Machi, Kira Miró, María Pujalte, Ingrid Rubio, Hugo Silva, Tristán Ulloa

La comedia es cosa de actores. Un guión bueno se hace grande en manos de un buen cómico y uno mediocre se puede salvar con un inesperado alzamiento de cejas.

Así, cuando una historia salpicada de chistes soeces y personajes arquetípicos se levanta con un reparto de actores sólidos y con talento, lo único que puede hacer es mejorar y Nacho G. Velilla lo ha debido tener claro desde el principio.

“Que se mueran los feos” arranca con una escena que, contada, no provocaría precisamente risas pero Carmen Ruiz y Javier Cámara consiguen no dejarnos ver la amargura de esa situación y, en cambio, provocar carcajadas. Ese es el alma de esta película y es lo que el espectador va a disfrutar a lo largo de todo el metraje. Son muy escasos los momentos en los que pueda pararse a pensar que maldita gracia tiene lo que está viendo porque alguien, desde la pantalla, en medio de cualquier mísera situación, lo que va a conseguir es que se ría.

Javier Cámara y la pequeña gran Carmen Machi (que aún sigue en pantalla con Pájaros de papel y hasta hace nada todavía era La mujer sin piano) son los magníficos protagonistas, pero hay un grandísimo Juan Diego que borda su personaje, ese tío Auxilio, echado completamente a perder pero al que dan ganas de llevárselo a casa y un Julián López, salido de la cantera de Muchachada Nui que sigue demostrando, como en Pagafantas que, a poco terreno que le dejen, se come al que le pongan por delante.

Tristán Ulloa, Hugo Silva, María Pujalte, Lluis Villanueva, Ingrid Rubio (¿dónde estaba?) y otras apariciones no menos estelares completan el elenco de esta segunda película de su director, mejor que Fuera de carta, que reivindica el derecho a no ser guapo, a desafinar cantando y, a pesar de los pesares, a la felicidad.